Todas nos preocupamos por mantener nuestras uñas fuertes y limpias, ya que son fiel reflejo de la atencion que le damos a nuestra higiene, pero tambien por ser una efectiva tarjeta de presentacion personal.
Sin embargo y a pesar de los cuidados a veces padecemos de inexplicables problemas, por lo cual te dejo algunos consejos para tener en cuenta.
Las uñas protegen las sensibles terminaciones de los nervios de daños y golpes. Las uñas se componen de proteínas, Keratina y minerales.
Las deficiencias nutricionales producen los siguientes problemas:
1. Falta de vitamina A y calcio produce resequedad y las hace quebradizas.
2. Falta de vitamina del tipo B causa fragilidad y agrietamiento.
3. Deficiencia de la vitamina B12 causa resequedad, obscurece las uñas, las redondea y curva demasiado.
4. La deficiencia en proteínas se manifiesta con bandas blancas en las uñas.
5. La deficiencia de hierro produce uñas de cuchara y punta levantada.
Hay condiciones que hacen que las uñas se vuelvan más frágiles y, por tanto, más susceptibles a tener manchas, tales como:
- Contacto frecuente con agua, sobre todo caliente. Sumergir las manos durante largo tiempo en sustancias agresivas, empleadas en la limpieza del hogar.
- Hacer “palanca” con las uñas (al abrir recipientes, por ejemplo), utilizarlas como “destornillador” (al ajustar tornillos pequeños, como en los anteojos) o al emplearlas para quitar etiquetas adhesivas.
- Usar accesorios maltratados o con escaso filo, que requieren considerable esfuerzo para cortar las uñas.
- Las manchas blancas que surgen debido a golpes no requieren la asistencia del dermatólogo, puesto que a medida que la una crezca, se Irán desplazando hacia el extremo hasta desaparecer.
Para evitar la aparición de manchas blancas
- Emplea instrumentos adecuados para la limpieza de las manos: tijeras, limas y corta unas deben estar Limpios y en condiciones optimas.
- No cortes la cutícula ni ejerzas demasiada presión al plegarla con un palito de naranjo, ya que pueden generarse rupturas en la matriz de la uña.
- Protege las manos con guantes cuando se pueda producir una agresión, como al realizar labores de jardinería o limpieza del hogar.
- Elige jabones suaves para lavarte las manos.
- Estimula la circulación de la zona a través de masajes suaves.
- No exponer las unas a largos periodos en el agua.
- Evita morderlas.
- Sigue una dieta equilibrada.
- Evita estados de estrés y ansiedad, mediante técnicas de relajación.
- Procura no golpear objetos con las unas o “juguetear” con ellas mientras pasas por un momento de nerviosismo o si esperas a alguien.
Finalmente, te recomendamos que si notas que a pesar de estas medidas el problema no desaparece, o si descubres manchas de otro color en tus uñas (amarillo, negro, verde o cafe), visita al dermatólogo para evaluar su problema y seguir el tratamiento necesario para su erradicación.
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